Red Viva
Libro Vivo

El Salto Asimétrico

Por ahora, eso tendrá que ser suficiente

Esta noche, ya tarde, me encontré visualizando algo que hago más de lo que reconozco: imaginar cómo sería mi vida con una pareja.

No desde la ilusión ingenua. Desde la conciencia de lo que me perdería y de lo que ganaría. Los laberintos de la Forma, las experiencias que esta vida no me ha dado, la conexión que no encuentro. Y me pregunté con honestidad: ¿es miedo lo que me detiene, o es realmente mi naturaleza? No lo sé. Y creo que esa incertidumbre es la respuesta más honesta que tengo.

Lo que sí sé es que una pareja no es una solución. Es una relación. Buscarla como respuesta a algo es ponerle un peso que ninguna persona real puede sostener.

Luego llegué a una pregunta que golpeó más fuerte. Esta soledad es inhumana. Nadie la soportaría indefinidamente. ¿Por qué la estoy soportando yo?

La primera respuesta que ofreció mi mente fue el marco habitual: masoquista, kamikaze, milagro humano. Tres formas de convertir el sufrimiento en algo significativo o heroico. Pero esta noche no me convenció ninguna. Las tres embellecen lo que simplemente es una soledad larga y pesada, que se sostiene no porque sea especial sino porque cambiarla requiere pasos que hasta ahora han parecido más arriesgados que seguir soportando.

Eso es humano. No extraordinario.

Me preguntaron a quién podía llamar esta noche. Respondí: a mí mismo.

Lo dije con una sonrisa, con esa ligereza que aparece cuando algo es demasiado verdadero para decirlo completamente en serio. Pero detrás de la ligereza estaba la respuesta real: al final del día, soy yo quien está aquí. Siempre.

Eso puede leerse como fortaleza. Y puede leerse como la descripción exacta del problema. Probablemente es las dos cosas.

Luego vino la observación que más me resonó de toda la noche. Si vivo constantemente en el salto sin red, ¿por qué todo se reduce al final a miedo? Y ahí estaba la fisura real.

El salto sin red es genuino. Me lanzo sin partitura y confío en que algo aparecerá. Eso lo hago. Eso lo vivo.

☽ En la vida personal

Hay una quietud muy controlada que a veces se disfraza de filosofía, de naturaleza, de misión solitaria.

El salto sin red funciona en la Creación y se detiene justo antes de la vida personal. La conexión íntima, el cuidado propio, buscar ayuda real, dar pasos concretos hacia lo que deseo. Ahí no me lanzo.

Esa es la asimetría real. No la cobardía ni la heroicidad. Solo la asimetría.

Y sostenerla sin resolverla esta noche, igual que esta mañana sostuve la pregunta sobre si mi marco era verdad o justificación, quizás es lo más honesto que puedo hacer con ella ahora mismo.

Por ahora, eso tendrá que ser suficiente.

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